Infección de injerto aórtico con síndrome embólico sistémico: utilidad de la PET-CT en el diagnóstico




José A. Sabalza, Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, Clínica Neurocardiovascular Neurodinamia, Cartagena, Colombia
Roberto Tipón, Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, Clínica Neurocardiovascular Neurodinamia, Cartagena, Colombia
Wilfrido Coronel, Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, Clínica Neurocardiovascular Neurodinamia, Cartagena, Colombia
Anderson Londoño, Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, Clínica Neurocardiovascular Neurodinamia, Cartagena, Colombia
Neylor Chalabe, Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, Clínica Neurocardiovascular Neurodinamia, Cartagena, Colombia
Carlos García, Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, Clínica Neurocardiovascular Neurodinamia, Cartagena, Colombia
Alejandra Vergara, Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, Clínica Neurocardiovascular Neurodinamia, Cartagena, Colombia
Juan C. Jaramillo-González, Departamento de Cirugía Cardiovascular, Clínica El Rosario, Medellín, Colombia
Omar Castilla, Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, Clínica Neurocardiovascular Neurodinamia, Cartagena, Colombia
Antonio Oyola, Unidad de Cuidados Intensivos Cardiovascular, Clínica Neurocardiovascular Neurodinamia, Cartagena, Colombia


La infección de injertos aórticos es una entidad poco frecuente y de difícil diagnóstico, especialmente cuando los estudios convencionales son no concluyentes. El objetivo de este reporte es describir un caso de infección de prótesis aórtica con presentación como síndrome embólico sistémico, resaltar el valor de la PET-CT en su diagnóstico y discutir las opciones de manejo. Se describe el caso de un paciente masculino de 68 años de edad, con reconstrucción de la aorta ascendente mediante injerto de Dacrón, quien presentó bacteriemia recurrente por Pseudomonas aeruginosa productora de carbapenemasa VIM, lesiones cutáneas embólicas, infartos cerebrales multifocales y lesión esplénica. Los estudios convencionales fueron no concluyentes. La resonancia magnética cardiaca mostró imagen filamentosa móvil en la anastomosis del injerto. La PET-CT evidenció hipermetabolismo en la prótesis aórtica (SUVmax 6.58), con lo cual se confirmó infección activa. Se manejó de forma conservadora con ciprofloxacino oral durante seis semanas, con seguimiento estricto por infectología y cirugía cardiovascular cada dos semanas, sin intercurrencias a tres meses del egreso. La PET-CT constituye una herramienta clave cuando los estudios convencionales son negativos, y el manejo antibiótico prolongado puede ser una alternativa válida en pacientes seleccionados con alto riesgo quirúrgico.



Palabras clave: Infección de injerto vascular. Tomografía por emisión de positrones. Embolia sistémica. Pseudomonas aeruginosa. Prótesis vascular. Bacteriemia.