Luis G. Pájaro-Franco, Departamento de Medicina Interna, Hospital Alma Máter de Antioquia; Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia
Camila A. Guerrero-Bermúdez, Departamento de Medicina Interna, Hospital Alma Máter de Antioquia; Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia
Angie K. Pinto-Díaz, Departamento de Medicina Interna, Hospital Alma Máter de Antioquia; Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia
Sofía Peláez-Quirós, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia
María I. Álvarez-Torres, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia
Santiago Estrada-Pérez, Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia
Carolina Cardona-Buitrago, Departamento de Cardiología, Hospital Alma Máter de Antioquia, Medellín, Colombia
Juan M. Sénior-Sánchez, Departamento de Medicina Interna, Hospital Alma Máter de Antioquia; Departamento de Cardiología, Hospital Alma Máter de Antioquia; Departamento de Hemodinamia, Hospital Alma Máter de Antioquia; Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia. Medellín, Colombia
Introducción: Las dislipidemias son un factor de riesgo clave en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Este estudio analizó la distribución, el tratamiento y el control de dislipidemias en pacientes inscritos en un programa de prevención del riesgo cardiovascular (RCV) en una institución de alta complejidad entre 2020 y 2024. Métodos: Se realizó un estudio observacional de cohorte retrospectiva, en el que se incluyeron 1866 pacientes mayores de 18 años con diagnóstico de dislipidemia según los criterios del ATP III. Se analizaron características demográficas, clínicas y de laboratorio, así como el impacto de diferentes tratamientos en el logro de metas de LDL según el riesgo cardiovascular. Resultados: El 63.5% de los pacientes eran mujeres, con una media de edad de 69.9 años. Las dislipidemias más frecuentes fueron el colesterol HDL bajo (62.2%), la hipercolesterolemia (57.2%) y la dislipidemia mixta (28.7%). El tratamiento más común fueron las estatinas (98.5%), principalmente atorvastatina (52.8%) y rosuvastatina (45.5%). Solo el 60.6% alcanzó las metas de LDL, mientras que el 63.3% logró metas de triglicéridos. Comorbilidades como la diabetes y la enfermedad coronaria se asociaron con un menor logro de metas de LDL. Se reportaron efectos adversos en el 1.6% de los casos, de los cuales las mialgias y los calambres fueron los más frecuentes. Conclusiones: Aunque las estatinas de alta potencia fueron ampliamente utilizadas, el logro de metas de LDL sigue siendo subóptimo, destacando la necesidad de estrategias más intensivas y personalizadas. El seguimiento estructurado demostró ser una herramienta útil para mejorar los desenlaces.
Palabras clave: Dislipidemias. Inhibidor de HMG-CoA reductasa. Enfermedades cardiovasculares. Inhibidores de PCSK9. Factores de riesgo cardiovascular.